Y fue tanta la alegría de verte que corrí de inmediato a tu encuentro...
te abrazé y besé como antes solía hacerlo..., y a pesar de saber que solo se trataba de un sueño, permanecías tal y cuál te recordaba: tan calido... tan esperanzador...
.
Te quiero! repetí una y otra vez... perdóname! porque no pude hacer nada más por ti...
.
Me haces tanta falta... tanta!
la inmensa soledad se hace presente hoy mas que nunca...
Y siento a mi corazón encoger cada vez que mis ojos recorren el sitio por donde solías estar... Mi querido Peluche...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario