Oculto de entre el cielo y la tierra se halla un mundo desconocido, etéreo, sutil... compuesto de almas puras... incorpóreo ante las demás entes y colmado de grandes dones; pero a la vez, inaccesible para aquellos que renunciaron a él…
Cierta noche ilusoriamente serena, una pregunta fue formulada; más, aunque pareciese, ésta no quedó sin respuesta… su voz había sido oída y un cálido fulgor fue formándose paralelamente con la aparente dureza de su corazón... aún cabía esperanza, ya que dicho fulgor surgiría únicamente con el transcurrir del tiempo para brindarle aquello que tanto necesitaba: "amor…"
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