Una vez ame a un hombre, su mirada cálida me daba la confianza que tanto ansiaba, sus manos hábiles me enseñaron un mundo por demás desconocido y su sola sonrisa alegraba mis días como si nunca antes hubiese vivido.Una vez ame a un hombre, era la luz de mi existencia, mucho más que una simple vela encendida, era como el sol cuando ilumina al día o como la luna que brilla junto a las estrellas.
Una vez ame a un hombre, un ser sutil que hacía tambalear mis muros, el responsable del ocaso de un solitario futuro... la esperanza que se desvanece como el viento, junto al crudo despertar de un magnífico sueño…
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